FORO DE COMENTARIOS SOBRE "GÓLGOTA"


Leí el libro de un tirón, casi de una sentada. Es algo que no tenía previsto. Engacha y entretiene, se lee con agilidad pasmosa.
 
Pero más allá de eso, tiene pasajes buenísimos. La historia de Antonio y su abuela, por ejemplo, consigue mantener en todo momento una prosa de una precisión creo que inédita en tu obra. Con Andrés Martínez también se alcanzan momentos muy intensos. Los capítulos delirantes también son magníficos, especialmente el de la sauna, y el coleccionismo de Nofre Pou. Me ha gustado mucho el libro, y la verdad, me parece que hay un salto cualitativo. Muy buenas las veinte primeras páginas, tan buenas que deslumbran. Muy logrado, el armazón narrativo.
 
En fin, que es todo un logro y me lo pasé teta. Puestos a poner pegas, me atrevo a decir que en algún momento -ni siquiera en pasajes enteros, sino apenas en frases sueltas- parece que la prosa baja la guardia y se cuela algún adjetivo más común de lo necesario. Y habrá lectores a quienes les parezca excesivo el capítulo Zeta Jones.
 
Yo estoy eufórico con el libro. Enhorabuena.
 

No es que luzcas músculo, es que la prosa exhibe con una precisión clarísima cada gesto, cada movimiento. De todas formas, en varios momentos la prosa adquiere tintes líricos muy convincentes. Yo me reí en voz alta con la escena de la sauna, esa conversación es genial. En cuanto a lo de Zeta Jones, seguramente es excesivo pero eso no me parece un problema, porque me parece marca de la casa que haya algún momento de gran gignol. Vamos, a mí me gusta.

Cito sin tener el libro delante, pero creo que "La belleza 4, 3, 2, 1, 0..." está muy logrado y encadena bien todas las piezas. Muy buena la caída de Martínez. Ya hablaremos, que hay reunión, pero recibe mi entusiasmo.
JOSÉ MARÍA NADAL SUAU

 


me lo he pasado estupendamente con tu novela. Es ágil, amena, con ese punto de locura que me gusta (será que yo estoy un poco loco, je). Tengo la sensación de que habías intentado frenar un poco tu mordacidad, pero que luego no pudiste contenerte, je. Lo digo porque la segunda mitad de la novela es más irreverente que la primera.
Ha sido uno de los momentos gozosos de la semana.
FRANCISCO RODRÍGUEZ CRIADO
Creo que has escrito tu primera novela de verdad; es un libro muy bueno. ¿Por qué Gólgota? No le veo relación con Cristo. El pasaje del espectáculo porno es muy gracioso.
Olvidé hacerte un comentario: me sorprendió mucho ver a tus padres, particularmente a tu padre, celebrar tu obra. Pollas, mamadas, suicidio... ¿Cómo un opusdeiano puede ser tan tolerante? Acuario (el ser) vence a la formación (el querer ser).
JAVIER LEGORBURU

Ya estoy leyendo tu novela, divirtiéndome mucho con ella, o mejor dicho riéndome con tristeza. Los diálogos, por cierto, suenan agilísimos.
ANDRES NEUMAN


Pues he acabado tu novela hoy, Román. Sin pretender ahora aquí hacerte una crítica al uso he visto en ella al Piña en estado puro. Un Eduardo Mendoza salido de vueltas, con su ironía, pero también con el fondo algo amargo de un Rafael Reig, los extremos casi surrealistas de Orejudo (al menos de sus 2 primeras novelas). Y también, aquí y allá, esbozos líricos del primer Piña, de cuando Las Ingles. Una historia bien tramada, a ratos divertidísima, escrito en un in crescendo ágil y efectista. Quizá te diría más cosas pero en un mail apresurado no es fácil. Es una muy buena novela y te hago llegar mi enhorabuena más sincera.
DIEGO PRADO


   Terminé anoche tu novela. Una pena las erratas; sobre todo ese "ensimismado" que rompe todo el juego de palabras. Imagino que ha sido un "exceso de celo" del corrector. Hay también un "bollante" y otras dos más, me parece. Imagino que las conoces todas demasiado bien.
    Me parece una novela negra en tono de humor. A veces los diálogos recuerdan a Mortadelo y Filemón y otras hay cierta proximidad con Almodóvar (la peli del paralítico, ¿no era "Carne trémula"? me ha surgido la duda). Hay un ánimo transgresor y me parece un atrevimiento (casi suicida) el terminar con el relato de ese descabellado "Premio Ciudad de Palma" con la Z Jones (por cierto, ¿el nombre del alcalde es el real?).
    Por supuesto, no deja de subyacer un cierto lirismo en esos personajes descarnados. Me gusta el capítulo final.
    Ya de puestos, una pregunta: ¿en qué fechas del año se desarrolla la novela?
ANTONIO TORIBIOS

me lo he pasado bastante bien leyendo tu libro. La historia es original y la narración tiene buen ritmo. Sí, me ha gustado. Enhorabuena, aunque me gustaría ver la cara de la Cirer (actual alcaldesa de Palma) leyéndolo, sobre todo la parte en la que entra en juego el alcalde, en la entrega de los premios.
Total.
GEMA IZQUIERDO


Leída tu novela. Decirte que me ha gustado sería poco: novelas que le gustan a uno no son raras, afortunadamente, uno tiene bastante buen saque y disfruta lo mismo con la literatura realista que con la fantástica, con la ciencia-ficción que con la literatura infantil, así que siempre acaba encontrando uno libros en los que pasárselo bien. Pero más allá del placer de la lectura, he reconocido en tu novela una voz a la que resulta complicado no sentirse cercano -y espero que esto no se deba solo a que somos del mismo año. Esa ironía, esa punta de cinismo que impregnan las páginas de Gólgota me resultan muy cercanas, ya te digo, y no sé si esta empatía tiene o no que ver con el disfrute que le he sacado a tu novela, cuyos personajes -sobre todo el de Dalmau- me parecen exactamente perfilados, incluso los que se salen de madre como el abogado porno, que es memorable. En fin, por otra parte el tono "ligero", vertiginoso por momentos, de la novela, puede que juegue contra ella: a pesar de que uno la lee divertido, es difícil no ver la carga de profundidad que va escondida en Gólgota. Como por estos lares se practica el deporte de la etiqueta, puede que te toque el de "novela ligera" o divertida, cuando, siéndolo sin ninguna duda, es mucho más: una especie de puñetazo tremendo que llega más hondo que tantos pretendidos y pretenciosos testimonios de nuestro tiempo.
Felicidades por escribir una novela tan potente, y gracias por las horas de placer,
JUAN BONILLA
 

He leído tu novela y deseo felicitarte por el rato agradable que me has hecho pasar. Si quieres que te haga una crítica más exhaustiva, me lo comunicas. De momento, quiero decirte que me ha enganchado (la he leído en un par de días) y que está llena de aciertos. Si algo echaba de menos en tus otras novelas era una estructura sólida y ésta la tiene.
Recuerdo que más me gustaron mucho la estructura, la metáfora del manifestante en la grúa, el primer capítulo (para mi gusto el más elaborado, y dentro de
él la escena en que Antonio ayuda a bajar las bragas a la abuela, porque es de esas escenas que define perfectamente a un personaje, sin necesidad de ningún
comentario), el ritmo (logra enganchar) y el humor (hay escenas verdaderamente divertidas).
También hubo aspectos que me gustaron menos. Por ejemplo, las opiniones de los protagonistas respecto a las carreteras y algunos otros temas me parecieron un poco tópicas (no las califico desde un punto de vista moral sino estético). En general, me gustaron más las descripciones que los diálogos. A algunos personajes les hace falta una escena como la de la anciana para perfilarlos mejor, sin necesidad de datos biográficos.
En general, un acierto. Creo que a Palma le hacen falta más novelas como ésta, así que te animo a continuar.
ALBERTO BLANCO
 


Leí este fin de semana tu novela Gólgota, y te mando estas líneas para decirte todo lo que me gustó. Por la habilidad minuciosa de la construcción de su trama, por la gracia de su lenguaje, y por todo el delicioso humor negro que fluye de sus páginas, unos personajes de loS que se puede esperar cualquier cosa. Me quedan todas sus imágenes encadenadas, y como si fuera en la pantalla veo abrirse ese gran plano con la figura en la grúa en el cielo de Palma, y el gran final de la gala con el alcalde anunciando que se va con la Zeta Jones. Has escrito un libro delicioso. Desde A confederacy of dunces (La conjura de los necios) de Kennedy Toole,  no me había divertido tanto.
SERGIO RAMÍREZ
 


Acabo Gólgota, me lo he pasado muy bien, tiene momentos magníficos, de
muy alta literatura.

La belleza de la portada 62 de La Bolsa de Pipas, también.
JUANJO DELGADO
 


Sólo unas breves palabras para decirte que ya hace mucho tiempo que terminé Gólgota y me gustó mucho. Hay muchas cosas realmente conseguidas, te felicito. Impagable, entre otras cosas, la reunión improvisada de freaks que se juntan en la casa del periodista, me recordaban a los de Acción Mutante de Álex de la Iglesia. Tienes que darle promoción.
 
Después hay un par de cosas que para mí les faltaba algo, como el final del libro, lo de la cena de los premios, que lo encuentro un poco brusco, un poco precipitado, como si quisieras terminarla cuanto antes. No sé. Ya hablaremos.
AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO

 
He recibido tu envío de La Bolsa de Pipas y ya he leído tu libro. Tuve que robárselo a mi madre, supongo que no te importa, para leerlo de un tirón.
 
Y me ha encantado. Me ha dejado buen y mal sabor de boca. Buen sabor porque he disfrutado de la historia y mal sabor porque me ha desasosegado, me ha dejado intranquila. Quizás es que yo voy por el mundo paseando entre nubes de color de rosa, pero ¿realmente estamos tan mal?, ¿estamos tan enfermos, tan podridos?
 
Quiero decir, ya sé, y eso que hace meses que no veo la tele con regularidad, que el mundo, las personas, estamos cada vez peor, pero ¿tan cerca hay gente en tan mala situación? ¿o poniendo al resto en tan mala situación? Quizás soy afortunada por no estar ni conocer a nadie en el extremo de la cuerda.
 
En fin, voy a aparcar mi filosofía barata de andar por casa y ponerme a trabajar de nuevo. Sólo quería decirte que ya me he zampado tu libro y felicitarte por él y por el premio.

No creas que soy una ingenua, ya sé que hay gente muy jodida y muy cerca de nosotros.

 
Lo que me deja intranquila es la sensación de que no hay remedio posible para quitarnos de encima tanta podredumbre, ni siquiera un pequeño remedio, algo parcial, para ir tirando y no la toalla precisamente. Parece que nos tenemos que acostumbrar a vivir llenos de mierda hasta las orejas y lo único bueno que nos puede pasar es que nos den la oportunidad de poder cerrar la boca para no tener que tragarla.
 
No sé, es una sensación muy frustrante. Ves a diario gente que intenta ayudar en lo que puede a su prójimo y aún así parece que "facin retxes dins s'aigo". Es como aquella historieta de Astérix y Obélix, "La Residencia de los Dioses", en la que un arquitecto romano llega hasta la aldea irreductible para edificar una complejo residencial, pero todo el bosque que desbroza y vacía de noche vuelve a estar lleno a la noche siguiente gracias a Panorámix. Mucho trabajo y esfuerzo para no tener ningún resultado.
 

Una lectora anónima
 


(De un artículo de opinión de Diario de Mallorca)

(...) La otra novela es "Gólgota" del palmesano Román Piña, ganador del último Ciudad de Palma en castellano. A mí siempre me habían interesado los poemas y relatos breves de este autor irreverente y provocador, que sabe medir su buen dominio de la lengua escribiendo con precisión, midiendo el alcance de sus frases, sin caer en esos barroquismos exhibicionistas que malogran a tantos escritores prometedores. Sus novelas, en cambio, me habían parecido intentos que empezaban bien y quedaban a medias, perdiendo fuelle a medida que avanzaban. "Gólgota", por el contrario, es una narración redonda, que sabe combinar lo delirante y lo emotivo, lo cómico y lo trágico. Con ella Román Piña ha madurado. Pienso que esta novela consolida una voz propia, sólida, al tiempo que anuncia futuros logros a los que habrá que estar atento.
JORGE MARTÍ


Romi,mi más sincera enhorabuena por esta pedazo de novela que has escrito;hacía mucho tiempo que un libro no despertaba en mí mi lado más humano y sensible.
He sentido una soledad indescriptible cuando hablabas de la pobre anciana esclavizada por una pierna que ya no tiene, por esa soledad con la que a veces se nos castiga tan injustamente a los seres humanos y he sentido una inmensa compasión por Ana Mari, esa mujer cruel y despiadada incapaz de sentir amor, lo único que nos mantiene con vida, esa incapacidad de ser feliz y hacer felices a los demás. Pero también están los genuinos Ignacio y compañía, que me han hecho reír a carcajadas con sus descabellados planes y estrategias, y un pobre hombre, subido a lo alto de una grúa que, resignado ya a abandonar este mundo, decide achacarlo a una buena causa: la temible devastación de nuestra querida isla de Mallorca...
Un relato verdaderamente merecedor de premio, sin duda alguna, esta vez te has salido, jajajaajja, no se puede hacer mejor. Espero que podamos seguir disfrutando por muchos años más de tu literatura y que siempre estés tan motivado para deleitarnos con tus divertidas historietas llenas de ese humor tan tuyo, llenas de risa y de lágrimas; una vez más, has estado soberbio, no esperaba menos de ti. ;)  MARÍA JOSÉ GIL

Román Piña tiene la virtud -extraña pero necesaria en este mundo literario de consentidos y pedigüeños- de sorprenderme, sí, camaradas en la utopía, sorpresa estimulante y creativa es la que, obra tras obra, este joven narrador es capaz de comunicarnos sin falsos artilugios.

Ahora le he leído Gólgota, ¡qué alivio encontrarme una novela no convencional y sí con gran interés narrativo! La palabra, en Román Piña, no es un instrumento evasivo para colegialas de casa bien y menos para niñas pirulís de sentimientos (y otras perversidades) de "vía estrecha". Hay capítulos de gran densidad literaria, por ejemplo el "El brindis" o "El peluquín". Literatura directa, atrevida, sin complejos, vívida hasta la misma médula. Una delicia de libertad. ANTONI SERRA


Sólo unas líneas para comentarte que en mi último viaje a Barcelona conseguí tu novela “Gólgota”, que acabo de terminar.

Medio germanizada como estoy, te habría escrito también si no me hubiera gustado, razón de más para hacerlo cuando me ha gustado mucho. Me ha impresionado la variedad de personajes y situaciones, a veces esperpénticas, que has llegado a desarrollar en una obra más bien breve, pero sobre todo me gustaría resaltar el extremo contraste que se ha producido entre algunas situaciones realmente cómicas (la vista de las testigos de Jehová, lo del bumerán entre otras) y la sensación de tristeza que queda al cerrar el libro. El final me pareció muy triste y muy bello.

Ha sido un placer leerte. ¿Para cuándo habrá más?

ROSA RIBAS